Taller «Inteligencia emocional y bienestar» en el Centro de Cultura Popular y Desarrollo de Adultos Sagrado Corazón (Molina de Segura, Murcia) 20/2/2025

Hoy hemos tenido el taller «Inteligencia emocional y bienestar» en el Centro de Cultura Popular y Desarrollo de Adultos Sagrado Corazón (Molina de Segura, Murcia).

Una tarde muy interesante tomando consciencia de cómo intervienen las emociones en nuestra vida y en nuestro bienestar.

Los seres humanos siempre estamos experimentando emociones. Por ello, saber gestionarlas constructivamente es crucial, permitiéndonos así disfrutar sentimientos de bienestar, lo que repercute positivamente en todo lo que somos y en nuestros procesos.

La semana que viene continuamos con la segunda parte del taller.

¡Mil gracias a todas! 

Taller «Lectoescritura» en la Asociación de Mujeres Santa Rita (Molina de Segura, Murcia) 19/2/2025

Seguimos con los talleres de «Lectoescritura» en la Asociación de Mujeres Santa Rita (Molina de Segura, Murcia).

Una tarde estupenda en la que hemos tenido como soporte a Decidí serme fiel, mi primer libro, adentrándonos en los capítulos «Escuchar» y «Perdonar».

Ha sido precioso ver cómo han redactado verdaderas maravillas, cada una con su estilo y personalidad, a través de todas las dinámicas propuestas del taller de hoy.

Nos han acompañado nuestra niña interior, el juego y la creatividad. Hay que ver cuántas cosas bonitas podemos hacer cuando nos dejamos fluir.

¡Mil gracias a todas! 

Taller «Autoestima» en el Centro de la Mujer Barrio de Fátima (Molina de Segura, Murcia) 12/2/2025

Ayer, en el taller «Autoestima» en el Centro de la Mujer Barrio de Fátima (Molina de Segura, Murcia). 

Como dicen: «Autoestima, el auto que te lleva a todos sitios».

Y, verdaderamente, así es. La primera parada en nuestra evolución es revisar nuestra autoestima y establecer una base sólida en nuestro interior.

Nos hemos apoyado en «Decidí serme fiel», mi primer libro, un estupendo acompañante en nuestro camino de vida. En su capítulo 5, «Nuestra relación con nosotros», nos invita a hacer un análisis profundo de todo ello.

¡Mil gracias a todas! 

Taller «Medita y Siente» – Sábado 1 de marzo de 10:00 a 14:00

El sábado 1 de marzo disfrutaremos de un taller muy sanador que nos aportará consciencia y plenitud en nuestro día a día

¿Meditas? ¿Sabes qué es meditar? ¿Te gustaría meditar y no sabes por dónde empezar? ¿Lo has intentado y te cuesta desconectar?

La meditación es algo básico y fundamental en nuestra evolución interior. Nos ayuda a conectar de forma muy profunda con nuestro Ser y con el mundo sutil.

¿Cuándo escuchas a tu Alma si nunca paras? ¿Cuándo te atiendes si ni siquiera te escuchas y te sientes?

Esta es una buena oportunidad para descubrirte. Vamos a parar, a sentir, a ser conscientes de nuestra respiración, de nuestro cuerpo, de nuestra mente, de nuestra energía y de nuestra alma

A través de diferentes prácticas y meditaciones canalizadas, desconectaremos de lo externo para conectar con lo interno.

¿Sabes todos los beneficios que puede traer a tu día a día y a tu proceso evolutivo?

Te invito a experimentarlo. 

Será un placer contar contigo.

  • Sábado 1 de marzo de 10:00 a 14:00 (Hora España).
  • Valor: 55 euros. 
  • Online: vía Zoom.
  • Reservas: hola@elenacantero.com

«A veces, nos endurecemos»

En un mundo en completa decadencia, a veces, nos endurecemos. Rodeados de ruido, hipocresía, artificialidad e inconsciencia, a veces, nos endurecemos. Y es que, hay que ser muy valiente para mantenerse en pie en medio de semejante panorama.

Cuando las personas me dicen que es difícil el crecimiento interior, tienen razón. Pero, reflexionemos… ¿Qué otra posibilidad hay para vivir una vida sana y consciente? Existen dos opciones: seguir viviendo desde nuestra sombra o salir del rol de víctima y asumir la responsabilidad de nuestra vida.

Tristemente, la mayoría de las personas escogen la primera opción. Solo tenemos que salir a la calle para verlo, o, a veces, ni eso. Vivimos entre cuatro paredes de cemento, rodeados de personas que aspiran a ver la tele, comer, comprar, dormir (con medicación un porcentaje muy elevado), gustar a los demás y estar a la moda que marca esta sociedad decadente.

Una actividad tan simple como hacer la compra, por ejemplo, se convierte en una odisea: ruido, prisas, personas lanzando los productos al carro, empujándote en la cola, sin respetar el espacio personal y, por supuesto, esta agradable experiencia termina con la persona que hay en la caja tirándote los productos como si fueran basura.

Sales a la calle y te cruzas con personas con mirada triste, enfadada, incluso te pueden mirar mal, a ti, que vas a tu aire, intentando sobrevivir en este mundo hostil. También te puedes chocar con ellas si van con el móvil en la mano y se topan contigo porque ni siquiera te ven.

Llegas al coche, por fin, y procedes a irte a casa, cruzándote con coches dirigidos por personas desequilibradas, saltándose las señales de tráfico, con el móvil en la mano escribiendo mensajes y barbaridades por el estilo. Si vas en trasporte público, la experiencia es estar escuchando las conversaciones de todo el mundo con su móvil, la mayoría con el manos libres.

Llegas a casa y quieres estar en paz, pero puede que tengas vecinos alrededor ruidosos, irrespetuosos… A veces, ni en casa puedes estar en paz, y tienes que estar exigiendo respeto, algo que debería ser básico y normal, pero claro, cada quien tiene su propio concepto de todo ello y, para muchas personas, hacer el mal es lo normal.

Para rematar, muchas personas tenemos al mayor enemigo en la familia, como, por ejemplo, unas hermanas que te maldicen y te desean el mal, además de hacerte responsable de sus problemas, carencias y desequilibrios. Qué fácil sería si fueran a terapia a solucionar su vida vacía y carente de sentido. No deben saber, a estas alturas, que esa envidia y ese mal se soluciona en su interior.

A veces, nos endurecemos, porque es insoportable estar rodeados de mal. Se nos hace muy difícil empezar cada día con ilusión y movernos en estas frecuencias densas y desequilibradas. Ahora bien, somos personas muy fuertes y resurgiremos una y otra vez, porque nosotras no deseamos el mal a nadie, no faltamos el respeto a nadie y no generamos conflicto con nadie. Nosotras somos personas que nos centramos en buscar soluciones, en sanar y en vivir de la manera más armónica posible dentro de este cuadro.

Después de esta exposición, nada agradable, pero real y necesaria, quiero mostrar mi apoyo a todas las personas que, como yo, marcamos la diferencia y, a pesar de las dificultades, sabemos que el camino es vivir desde nuestro corazón, por muy duro y lamentable que sea a veces vernos involucradas en estas situaciones, por mucho que se nos intente tirar por tierra y bloquear.

Sería muy bonito perder de vista todo esto, pero, precisamente, muchas personas como yo, estamos sembrando en tierras áridas, donde nos enfrentamos cada día a este mundo hostil y tenemos como propósito plantar una semilla diferente, una semilla de consciencia, de luz y de amor.

Por supuesto que en el día a día nos cruzamos y tratamos con personas bonitas, pero el porcentaje es muy pequeño. ¿Tal vez un 5%? Siento que si digo 10%, ya me estoy pasando, porque hablo de personas reales, no de apariencias. Todos tenemos problemas, retos y temas que solucionar. Cómo nos dirigimos, es la clave. Nuestro interior es sensible, amoroso y tiene mucho que aportar.

Mucho ánimo a toda la gente que me dice que se le hace difícil tratar con la mayoría de las personas, cómo veis, a mí también me pasa. A veces, sientes que te tiran un cubo de basura encima y, esa basura, no nos pertenece.

Seguiremos en el camino, aportando luz y consciencia, sembrando en tierras áridas y transformando la energía negativa que recibamos en arte y en combustible para abrir nuestros caminos. Somos muy fuertes y cada vez que resurgimos y nos dejamos ver, contribuimos a apoyarnos, da igual que no nos conozcamos.

Es posible ver la belleza en un mundo hostil, porque la belleza está en nuestro interior. Permitamos que nuestra luz brille más que nunca y sigamos inspirando.

A veces, nos endurecemos, pero, a pesar de todo, elegimos hacer el bien.