«Mircilli y la Mamma: una historia de incesto emocional»

Un día de mi cumpleaños empecé una historia con Mircilli. Lo que yo no sabía, en ese momento, era que Mircilli no era un hombre libre: la Mamma era su mujer.

Mircilli y yo estábamos cenando, la víspera, en la casa de Pi, el novio de Ca, unos personajes pintorescos sin igual. Nos unía un tema profesional, que ya es pasado. Yo ahí empezaba a ver lo que se cocía de verdad. Pi dejaba al perro de Ca en el balcón. Ca lo permitía y, también, se fue a cenar fuera con Pi, dejándolo enfermo, solo y desatendido a los minutos de una de sus últimas crisis. Pi no mostraba que Ca era su pareja, ni jamás le vi un gesto cariñoso hacia ella, porque iba buscando otras mujeres, pero, Ca era para él cajero automático y, en sus planes, claro está, no contemplaba dejarla. Por su parte, Ca estaba feliz, porque Pi es italiano. Además, cuando Pi gritaba, Ca decía que “es italiano”.

Pi era amigo de Mircilli, aunque, en la práctica es “Por el interés, te quiero Andrés”. Mircilli lo ponía verde, con motivos, eso sí, aunque él tampoco se quedaba corto. A Mircilli le sirvió para tener un escenario perfecto y natural para iniciar su ceremonia de cortejo conmigo. Mircilli estuvo muy atento y, para mi sorpresa, me llevó un regalo: una cadena con un colgante suyo. El detalle fue muy bonito, pero, para la próxima vez que emplees esta escena, Mircilli, le pegas un meneo con bicarbonato y limón, y la regalas limpia, como tiene que ser. Y quedas como un campéon.

Mircilli estaba en babia conmigo, “como un higo”. Mircilli estaba enamorado, pero pensaba todo de más, le daba mil vueltas a las cosas y se boicoteaba con su propio miedo. A saber las historias que pasaron por su cabeza hasta reunir el valor de acercarse a mí.

Mircilli me decía que “qué le estaba haciendo”, y yo le decía que no le estaba haciendo nada, que eso se llama “amor”. Estaba acojonado. Jamás había sentido nada parecido, y, constantemente, analizaba. Mircilli quería todo conmigo, todo, pero a la vez, el miedo se apoderaba de él. Mircilli me hablaba mucho de la Mamma, a la que incluía en sus decisiones. Necesitaba su aprobación. Si a la Mamma no le gustaba algo, Mircilli no daba un paso. A mí se me encendían las alarmas, porque no, eso no es normal.

Mircilli se dedicaba a “sus cosas”, donde yo no me metía, pero sí que tengo que decir que, hubo dos momentazos en los que me costó bastante mantener la compostura, ya que, soy extremadamente expresiva y tenía la carcajada a flor de piel. Una, cuando me dijo que llevaba un lingote de oro en la riñonera y que yo podía ser un peligro para su famila por saberlo. Puntualizo, que jamás me interesé de ninguna forma por el contenido de su riñorera. La otra, cuando me dijo si le dejaba mi DNI para vender oro. Se le transformó la cara al pobre cuando verbalizó su petición, y mira que se esforzó en hacerlo natural… Evidentemente, le dije que no.

Mi vida es muy divertida, porque me pasan cosas nuevas que no espero todos los días. Es una aventura constante. Además, tengo siempre la oportunidad de poner a prueba mi paciencia, mi saber estar, mi equilibrio emocional… ¿A vosotros os pasan estas cosas?

Yo, en todo momento, estuve aprendiendo. Era todo un reto no darle el finiquito. Para mí, habría sido lo fácil, pero, me quedé un poco y aprendí mucho. Sé cuando tengo que quedarme y, cuando irme, como veremos más adelante. Había conexión de alma. Podría haberse desarrollado otro escenario, fruto de otras decisiones y acciones, y siempre me quedo hasta agotar posibilidades si veo potencial, pero, justamente, ese fue mi gran aprendizaje aquí: una cosa es el potencial de una persona y, otra, muy diferente, es que vaya a desarrollarlo. Mucha gente tiene un gran potencial, pero nunca lo desarrolla. Por ello, no podemos quedarnos esperando, si vemos, claramente, que no lo usa ni lo orienta adecuadamente.

Él, supuestamente, era un hombre libre. Llegó a mí buscando crecimiento, pero le vino grande. Además, iba acompañado de sus limitaciones mentales y de otra cosa más pesada: la Mamma. La Mamma era su mujer, y así ejercía ella. Él, actuaba como un súbdito, a sus pies. La Mamma dictaba un capricho y ahí estaba Mircilli para atenderla. A la Mamma no le gustaba algo y Mircilli se comía las uñas como un descosido. Por supuesto, como buena Mamma, cuando Mircilli tenía un plan, ella se encargaba de tener un imprevisto o alguna necesidad de fuerza mayor, como llevar al perro a cortarle el pelo o cualquier otro compromiso ineludible. Esta fue la última chorrada que decidí escuchar. Aquí sí que llegó el finiquito.

El perro, Gi, al que usó la Mamma para meter su último estacazo, es el gran perjudicado. Dejaban a Gi en casa con la tele puesta. Gi me quería y se alegraba de verme siempre, y yo a él. Quería llevarlo de paseo a un parque natural, pero Mircilli decía que había “pinchos”. No me dejaban llevarte a la naturaleza, cariño. Ojalá estuvieras con una familia que te atiendiera como perro que eres, guapísimo.

Mircilli se colocaba el disfraz de hombre de fuego, pero la realidad es que, de llamita, no pasaba. Se convertíaba en un niño muerto de miedo. Y, la Mamma, se vale perfectamente por sí misma, que, esto de manipular a Mircilli, es puro hobbie y placer para ella. No lo necesita para nada, solo para tener un esclavo, consentido, por supuesto, pero, él no sabe que tiene un problema. Ni se lo imagina. Si tú le dices algo más allá de sus creencias, se le ponen las venas de la cabeza al rojo vivo. Ahí sí que tiene fuego.

La Mamma estuvo muy simpática conmigo cuando me conoció, pero me soltó dos frescas con las que se quedó bien a gusto. Una, cuando Mircilli le dijo que yo bailaba muy bien, a lo que contestó, ni corta ni perezosa, que ella, también. ¡Toma ya! La otra, cuando me dijo mirándome, con su mejor sonrisa y los ojos por encima de las gafas, que tenía patas de gallo. La Mamma derrocha clase por los cuatro costados. ¡Sí, señor! Le dije que sí, riéndome, con mis patas de gallo, claro está, porque me río mucho y, si algo me caracteriza, es mi alegría. Si no me río, está la cosa fea, señora. La Mamma, se ve que nunca ha escuchado: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

También, la Mamma, probó unas cosicas ricas de la cocina murciana, pero… A ver si lo adivináis… ¡Qué no les gustaron! Qué pesambre más grande. Bueno, para gustos, los colores y, como vemos, a esta “hay que echarle de comer aparte”. Su criatura sí que se llenaba la panza bien a gusto en mi casa.

Al margen de estas peripecias y, de las que se quedan en el tintero, como las canciones de amor que se gastaba Mircilli, siempre me gusta cerrar temas y conversaciones, sobre todo, con las personas que han represantado procesos importantes, independientemente, del resultado final.

En este caso, Mircilli, no tuvo valor para hablar conmigo en persona, lo que significa afrontar todo esto, teniendo una conversación adulta, independientemente de que estuviéramos juntos. Yo no quiero estar con un hombre que tiene un amarre con su madre, pero soy lo suficientemente madura para hablar de ello y despedirme.

Otro dato muy importante, que me indicó que mi misión con él había terminado, fue que mis gatos lo marcaron el último día que estuvimos juntos. O sea, Mis Guardianes le dijeron que ya no era confiable. Primero, mi gato, saltó y se puso en medio de los dos, para después ponerse encima de mí, mirándolo. Al rato, mi gata hizo lo mismo en otro lugar. Jaque mate.

Mircilli podría haber empezado a afrontar sus traumas y ser un hombre libre, pero eligió seguir en el mismo sitio. Mircilli no podrá estar nunca con una mujer emocionalmente sana hasta que los afronte, ya que “su otra mujer” es un gran impedimento.

La vida nos pone oportunidades delante y somos nosotros los que las aprovechamos o no. Puedes avanzar y crecer, o puedes esconderte. Mircilli no superó la prueba. Ganó el topicazo italiano.

Para mí fue un gran aprendizaje y me quedo con que hoy soy todavía más consciente, me amo más y ocupo con soberanía mi lugar como mujer.

Ciao.

«Mi experiencia en Literaturadeelche y algún que otro disparate de mi vida literaria»

El sábado 18 de abril de 2026, cuando llegué a la FLAG, conocí a un compañero que me habló de la asociación Literaturadeelche. Me gustó mucho lo que me contaba y, enseguida, le dije que quería formar parte. Al poco, me pasó el teléfono con ML al habla y me atendió muy simpática. Quedamos en que el lunes hablaríamos para formalizar la inscripción.

El lunes, tal y como habíamos quedado, hablamos. Me inscribí en la asociación y en el primer evento con ellos en la FLVJ, justo el 23 de abril, el Día del Libro. Qué bien.

Pero, antes de seguir, pongámonos en contexto de mi andadura como escritora. Publiqué mi primer libro, Decidí serme fiel, en 2021, con CR. Me moví muchísimo por mi cuenta y todo fue genial hasta que a la editorial le empezaron a cerrar las puertas, a finales de 2022, en centros muy importantes donde yo iba con frecuencia. En ese momento, ya tenía, también, mi segundo libro, Aliméntate con amor y, fui muy consciente, de que la editorial me estaba perjudicando en vez de ayudarme. La editorial me cerraba las puertas que yo me abría.

Para la publicación de mi tercer libro, Espiritualidad a pie de calle, en 2023, intenté buscar una editorial tradicional y, encontré algo que se hacía pasar por ello, con la fatalidad de que me estafaran. Esta supuesta editorial, Boli Verde, es DRP, una figura conocida en la parafernalia literaria murciana, por deberle pasta a media Murcia. Al ver mi libro, me avisaban los autores de que no paga. Por lo que, esto, no es ningún secreto, sino que su modus operandi es bien conocido. ¡Menudo fregao!

Después de asimilar la que tenía encima, volví a morir con CR, porque quería tener mi libro pronto, ya que gracias a este personaje, lo tuve un año parado, entre rescindir el contrato con él legalmente y volver a publicarlo limpio y en condiciones, porque él publicó el libro de manera lamentable y lleno de erratas. En junio 2024, por fin, tenía Espiritualidad a pie de calle en mis manos.

Hasta esa fecha, iba mucho, también, a otro centro muy importante de Murcia y, también, al de Cartagena, pero “casualmente”, después de esto, me cerraron las puertas. Eso sí, muy sutilmente. Con mi libro nuevo en las manos, tristemente, no se presentaban “libros republicados” y en la FLM, donde fui todos los años anteriores, ahora solo firmaban autores de Madrid. Qué bien, que nos den a los autores de la tierra. Fantástico. Dijeron que me apuntaban para la de Cartagena, pero jamás me llegó la confirmación de mi firma. A buen entendedor, pocas palabras bastan. Jamás insistí. Hay que saber cuando se pierde la dignidad y, a diferencia de muchos autores, no vendo mi alma para vender mis libros.

Después de cuatro años pateándome todo, yo sola, me doy cuenta de que la corrupción es la que manda, también, en el mundo de los libros, por si me quedaba alguna duda. Todo marcha en función de lo que eres capaz de arrastrarte, ya que tu actuación como ser humano no importa, que en mi caso es ejemplar en todos los sentidos y lugares sin excepción, tanto a nivel humano, como de resultados y ventas, que es lo que a las grandes empresas les importa. También, he de decir que por cada libro que vendes en estos sitios, te llevas poco más de un euro, lo que, realmente, es penoso, pero sí, me gustaba ir, no por el postureo, sino porque conocía a muchas personas especiales que después recurrían a mí para acompañarlas en su proceso de vida. Me reportaba otros beneficios humanos y de promoción que consideraba positivos.

No hay problema. Sigo haciendo mis cosas por mi cuenta. No me rindo. Continúo el camino literario, porque soy muy buena tocando corazones, y muy necesaria. ¿Que se te quitan, a veces, las ganas de publicar? Sí, porque cuando eres una persona íntegra, que tiene valores y principios, te cuesta mucho relacionarte con las bajezas del ser humano.

Una vez claro lo que llevo recorrido, empiezo en abril de 2026 en la asociación Literaturadeelche con ganas de compartir eventos con buena gente. ML, me ve en persona por primera vez el 23 de abril en VJ y, la simpatía mostrada por teléfono, brilla por su ausencia. Ciertamente, me quedo bastante fría y ya sé que vienen problemas. ¿Qué le pasa a ML? ¿Qué le molesta de mí? Eso es lo que nos pasa a las personas brillantes, que desprendemos luz y que, además, somos bellas por dentro y por fuera. Una imagen impecable en todos los sentidos molesta a cualquiera que se sienta carente e inferior.

Ese día me grabó un vídeo de presentación que a día de hoy no se ha publicado. A lo largo de los meses, muchos de mis mensajes y correos quedaban sin respuesta. Siempre la misma dinámica: ella acude a ti y tú le respondes educadamente, pero no al revés. Es normal en el grupo de la asociación recibir “biblias” en las que repite que está muy agobiada, que no tiene tiempo y tampoco la junta directiva, que tienen una vida… Blablabla. Y te dice que es “obligatorio” leer todo eso. ¿Perdona? ¿Cómo se llama esta tortura? Ese grupo es una tapadera y herramienta de desahogo emocional para ML.

Por el contrario, en los grupos que se crean para eventos concretos, le sobra el tiempo para poner todos los emoticonos del mundo, para que luego, tú, que vives en paz, tengas que leerte trescientos mensajes para encontrar, por ejemplo, a qué hora tienes que estar allí o alguna información importante. Tiene tiempo, como cualquier persona incoherente, para lo que ella quiere.

Pasan los meses y yo sigo yendo a eventos. Me llevo bien con todo el mundo, menos con ella. A veces, me habla simpática, cuando no le queda más remedio, porque está ella sola cerca de mí o porque hay alguien delante. Al poco de estar en la asociación, la llamé a continuación de que mandara un mensaje con un proyecto de charlas para institutos y me cortó automáticamente. Me quedé en shock, porque no entendí nada. No me dejó hablar. No me escuchó. A los días me envió un audio pidiéndome disculpas. Ella misma se dió cuenta de que me trató mal.

A principios de septiembre nos vimos en GA y me apunté a una actividad para centros de mayores. Ella estuvo genial conmigo y decido hacer borrón y cuenta nueva. La buenas personas siempre damos oportunidades, normalmente, de más. Y eso fue lo que pasó, que le di una oportunidad que no tenía que haberle dado. O tal vez, sí, porque eso me permite estar escribiendo esto ahora, hoy, 3 de octubre de 2026, cuando yo debería estar firmando en la Feria del Libro de Paiporta… Sí, hoy firmaba, pero ya no estoy en la asociación.

ML, de nuevo, envuelta en sus irracionales comportamientos, volvió a dejarme sin contestar mis mensajes. Unos mesajes tan fáciles y sencillos que preguntaban ubicación, día y horario aproximado, porque resulta que “tengo una vida”, como ella nos dice reiteradamente, y me tengo que organizar. A los dos días sin respuesta, evidentemente, tomé la decisión de comunicarle que no contara conmigo. Ella, como era de esperar, aprovechó para descargar su ira contra mí y empezar a mandarme, ahí si, mensajes a diestro y siniestro, en texto y audio, cargada de razones y diciéndome lo mal que me estaba portando. Ahí, sí, ML tenía tiempo, y, sobre todo, ganas. ML tiene la cara más dura que el cemento armado.

Después, me llegaron correos “en nombre de la asociación” en los que se me decía lo mal que me había portado. También, mensajes al grupo, sin poner mi nombre, por supuesto, pero diciendo lo mal que habían quedado por culpa de la persona que había faltado a sus compromisos. Probablemente, yo sea la persona más comprometida que te has echado a la cara. Por eso, precisamente, no comparto proyectos con personas que carecen de respeto, coherencia, lectura comprensiva, escucha activa y comunicación clara.

A partir de ahí, ML, se lo pasó pipa. Empezó a sacar la artillería pesada, como tomarse la licencia de anularme eventos en los que tenía mi plaza confirmada, como la FLA, a la que no fui porque “de repente” le habían dado plaza a otros autores que llevaban meses sin ir a eventos y me cancelaban la mía, después de confirmada. ¿Qué tengo yo que ver con otros autores que no van a eventos? Si quieren ir, que se apunten como había hecho yo. También, me han anulado para GR, porque de repente “el sitio es muy pequeño”. Menuda fiesta se está pegando la ML. Le va la marcha.

Yo les comuniqué a Literaturadeelche todo lo que he visto mal, como todo lo mencionado anteriormente, además, de que la ML tiene la lengua suelta, como sabemos a estas alturas, y critica a los autores. Debes saber que informé a A del despelleje que le estabas haciendo en GA, porque no, no se puede hacer eso. Ahora me estás despellejando a mí.

La ML, cuando quiere, es superdotada y responde los correos en nombre de la asociación a los cinco minutos. Menudos tochos se marca. Le encanta. Disfruta. Es lo suyo. Recordemos que tiene una vida y no tiene tiempo, pero para hacerle mal a los demás, sí. Su manera pedante de escribir se reconoce a la legua. Suplantación de identidad se llama eso, y abuso de poder.

Conozco a otros miembros de la junta directiva y me sorprende que permitan estos comportamientos en su nombre, porque los hace responsables igualmente.

He visto como llega un socio y le dice que no ha leído sus “mierdas de mensajes” y ella le dice, con una sonrisa en la cara, que se coja una silla y se siente a su lado, que le cuenta. Ah, vale, que él no es guapa, impecable, brillante, con don de gentes y buena escritora. De acuerdo. Por un momento, se me había olvidado.

En el CCT, el sábado 12 de septiembre, la pillé mirándome desde la otra punta, en diagonal, con una cara de maldad impresionante. Cogí el rollup de la compañera que tenía al lado y le tapé el campo visual hacia mí. Gracias por la ayuda. Qué disparate. Menos mal que por lo menos te tapé la cara. Y, es que, ML es graciosa como ella sola. Menudo arte que tiene para echar mal de ojo. ¿Por qué no te dedicas a vender tus libros? ¿No se supone que vas a los eventos a vender libros? Yo no te voy a comprar ni a punta de pistola. Ni me mires.

Tengo correos de mayo que han sido contestados ahora, para demostrar que son competentes, como uno para hacer un sorteo y otro con la actividad del libro viajero. El jueves 1 de octubre participaba en una charla en la BE y cuestionan mi participación en un correo. Contesto, diciendo que, por supuesto que voy, que yo no he anulado mi participación en ningún momento. Me dicen que me van a meter en el grupo de la actividad, donde se explicaba todo, y que la actividad la llevaba “ML”. Pasa una semana sin noticias. Tengo unas dudas respecto al libro viajero y les pregunto si puedo hablar con alguien para aclararlas. Me responden que con “ML”. Interesante, ¿verdad? Esta fue su jugada maestra en su ilusa mente. Qué a gusto se quedó escribiendo ese correo. Y, por mi parte, qué claro me quedó que tenía que alejarme de algo tan desagradable y hablar para que no le pase a más gente.

A continuación, ella empezó a espiarme desde todos los perfiles de Instagram que os podáis imaginar. Hasta la BE aparecía por mi historia.. Sí, sí…

Imagínate, presidenta de Literaturadeelche, si usaras todo ese tiempo y energía que estás invirtiendo en tratarme mal, en ti y en tu salud mental. Imagínate si te ocuparas de ti, de tu imagen, de tu higiene, de tu cerebro y, lo más importante, de limpiar el mal que llevas dentro. Te reflejo tus carencias. Soluciónalas en ti. A mí no me apagas ni queriendo.

Las buenas personas, siempre somos buenas personas y lo único que vemos en gente como tú, es la verdad: a alguien inconsciente, ignorante y carente de amor.

Resumen: que la ML, la presidenta de Literaturadeelche, ¡¡¡ME HA HECHO BULLYING!!!

A mis 43 años, una pedazo de mujer, de escritora y de ser humano como yo, en esas se ve. Consecuencias de estar encarnada en la Tierra.

Ea, echa por la sombra, ML. Recoge tu basura y pírate.

Que mis palabras sean de provecho.

LITERATURADEELCHE, NO GRACIAS.

«La Paca: la estafadora de La Alpujarra»

Este verano he tenido la gran desgracia de encontrarme con FAR, más conocida como “La Paca: la estafadora de La Alpujarra”. No tenía ni idea de la que se me venía encima cuando contacté con ella a través de Idelista para reservar la casa que tenía en alquiler y pasar mi verano, supuestamente, en el pueblo más tranquilo de La Alpujarra: Cojáyar.

Reservé para cinco semanas esa casa que ella ofrece como una casa donde hace retiros de yoga, una casa en movimiento donde tienes de todo y todo está en perfecto estado.

Llegué el 27 de julio a Cojáyar (Murtas, Granada) y nada más ver subir por la cuesta a La Paca, con su pinta de yonqui, supe que iba a tener problemas. Yo la estaba esperando en la plaza, porque decía que las calles eran “raras”. Después de bajar la carretera al pueblo, una carretera con curvas de 180 grados, sin arcén ni quitamiedos, las del pueblo, eran más de lo mismo: calles que no son calles, en las que lo más normal es estrellarte con tu coche si circulas por primera vez. Gracias Paca, es la única verdad que me has dicho, por lo menos no estrellé mi coche y pude volver en septiembre. Es lo único bueno que me has traído, ya que le pregunté si había buena carretera porque tengo vértigo, y cuando voy a montaña siempre me informo. Ella dijo que sí, que había buena carretera. Quien está en La Alpujarra y la conoce, sabe que en esas carreteras tienes muchas probabilidades de matarte. Son carreteras muy peligrosas donde hay accidentes todo el tiempo.

Vamos a la casa y está muy mal. Todo sucio, huele fatal, todo roto… Un verdadero asco. El día anterior me dijo por la noche que “se le había roto el calentador”, pero que el agua “salía estupenda”. Al ver el calentador me doy cuenta de que está roto, no del día anterior, sino de hace muchos años. Dice que no lo va a arreglar porque no se va a gastar dinero. Le digo que es ilegal alquilar una vivienda sin servicio mínimo de agua caliente.

Se pone agresiva. Baja el precio del alquiler y lo escribe en el contrato. Noto que tiene prisa en irse a su domicilio en Loma Cabrera (Almería), ya que enseña la casa muy deprisa. No hay nada alrededor, no hay alojamientos y estoy en un pueblo de veintisiete habitantes sin tienda, ni bar ni ningún servicio. Me fui preparada y cargada con todo lo necesario para mí y mis dos gatos.

Al quedarme sola y estar allí, voy observando que dentro de la casa está todo sucio, con telarañas, carcoma, grietas, desprendimientos de pared y techo, agujeros, insectos, ácaros, mal olor, todo sin lavar, utensilios de cocina inutilizables, grifos rotos… La casa tiene zonas exteriores llenas de escombro y basura, a las que pueden acceder tanto mis gatos, como cualquier animal, pudiendo estar con ratas y todo tipo de insectos, cogiendo cualquier infección. No ha hecho allí un retiro de yoga en su vida. Es todo mentira.

Soy consciente de la catástrofe que tengo encima e intento adecentar la casa para estar lo más dignamente posible. Pero fue imposible.

Mi cuerpo se empezó a llenar de picotazos. El lunes 3 de agosto voy al mercado de Cádiar en la furgoneta que viene al pueblo a llevarte y las mujeres me alertan de que llevo picaduras de pulga. Voy a la farmacia en Cádiar. El martes 4 de agosto viene al pueblo la enfermera, Elena, y me confirma que llevo picaduras de pulgas y que llevo el tratamiento adecuado.

A continuación hablo con La Paca: la estafadora de La Alpujarra. Le traslado que su vivienda está en condiciones insalubres y que el contrato queda rescindido. La Paca se niega a venir a recoger las llaves de la vivienda y quiere quedarse mi dinero, de la fianza y del alquiler completo. Le digo que se quede el dinero correspondiente al alquiler de los días que he estado y sigue negándose: quiere quedarse 950 euros que pagué por alquiler y fianza. La Paca es una estafadora nata, además de desaseada, sucia y antihigiénica, porque en todos los alrededores es conocida por alquilar su vivienda de esta manera y con este objetivo.

Me he ahorrado muchos detalles, como que tenía que ducharme con la manguera en la calle, antes de que anocheciera, para tener algo de agua caliente y, también, tenía que estar interviniendo en peleas de gatos callejeros que se metían a la casa constantemente.

Este es el anuncio y os agradecería que entrárais a denunciarlo, igual que hice yo, porque todavía sigue activo: https://www.idealista.com/inmueble/27482353/

Las fotos están desactualizadas. La casa no es recomendable para ninguna persona, mucho menos para niños y animales, como indica.

A través de diferentes movimientos, encuentro otra vivienda, que acceden a alquilarme de manera excepcional cuando se enteran en las condiciones en las que me encuentro. Estoy con mis dos gatos y en el pueblo no había casas en alquiler.

Tuve que pagarme la otra casa y La Paca: La estafadora de La Alpujarra, nunca me devolvió mi dinero. Ni fue a por las llaves. Esa es, precisamente, su estrategia para decir que yo estaba en la casa: no recoger las llaves.

Terminaron mis vacaciones. Volví a mi casa y sigue sin devolverme el dinero. ¿Qué habría pasado si yo no hubiera tenido dinero para pagarme otra casa? ¿Me habría quedado tirada en la calle por una estafadora como esta? Mi dinero es para disfrutarlo yo, no para este parásito.

Puse una instancia en el Ayuntamiento de Murtas, donde pertenece Cojáyar, y nadie me contestó. Solicité inspección de sanidad y que intervinieran las autoridades.

¿Qué pasa? ¿Es legal la estafa en Murtas? ¿Por qué no interviene nadie? ¿Es legal que te piquen pulgas en una casa de alquiler? Os aseguro que no voy a parar hasta que esto se sepa en toda La Alpujarra, en Granada, en Almería, de donde es esta individua, en España y donde me proponga llegar, porque no, esto no se le puede hacer a nadie. A nadie.

Después fui a la Guardia Civil a Cádiar a denunciar a La Paca. Al llegar a casa, en septiembre, se quedó otra denuncia puesta por estafa en el Juzgado.

No estoy dispuesta a regalar mi dinero a esta timadora y a sus hijos, cómplices en cada estafa, al igual que Andrés, “el fontanero”, el que “revisó” el calentador antes de que yo fuera. Otro que me dijo en el pueblo que ese calentador llevaba roto años, como se sabe nada más verlo, y que La Paca siempre alqula la casa así. El mismo que ahora dice que nunca ha hablado conmigo, el que le revisa la casa a La Paca cuando alguien sale de allí. Andrés, eres cómplice de estafa. ¿Cómo que no has hablado conmigo? Me he comido hasta tu tortilla de patatas sin cebolla, como le gusta a Juan, tu amigo, el mismo que se está leyendo uno de mis libros y ahora dice que yo fui al pueblo a buscar problemas.

¿A buscar problemas? ¿Qué os pasa por la cabeza a los habitantes de Cojáyar? ¿Que me estafan y me deben casi mil euros y he ido yo a buscar problemas a vuestro pueblo?

Espero tener buenas noticias en los próximos días. Mientras tanto, que se vaya haciendo famosa La Paca, acompañada de sus secuaces, ya que me lo han pedido a gritos, y que no estafe a más gente.

Se agradece toda la difusión posible.

«Las almas siempre estamos trabajando»

Los seres humanos pensamos que trabajamos cuando nos desenvolvemos en nuestra área profesional, cumplimos un horario o recibimos una retribución económica, pero lo cierto es que siempre estamos trabajando.

Por supuesto, para llegar a esta comprensión, necesitamos ser personas conscientes, estar en el camino de nuestra propia sanación y evolución personal.

¿Cómo pones tu misión de vida en pausa? Es imposible. Siempre estamos relacionándonos con todo lo que nos rodea, sometidos a movimientos e intercambios energéticos que provocan cambios en nuestro interior constantemente. Algunos de estos movimientos nos nutren, otros nos drenan y es nuestra labor surfear las olas.

Cada mañana, cuando nos levantamos de la cama, vamos a hacer mucho más de lo que creemos. Vamos a tener conversaciones, vamos a tomar decisiones constantemente y vamos a elegir una actitud para todo ello.

Si nuestra conciencia no está muy desarrollada, puede que nos limitemos a ir dando bandazos por nuestra vida sin prestar atención a todo lo que se mueve detrás del telón, pero si lo está, tenemos el maravilloso regalo de percibir cada día la magia fluyendo continuamente.

Cuando crees que llegas tarde a un sitio y de repente te encuentras con una persona por ese retraso y tienes una conversación especial, cuando la vida te cambia los planes y aparecen sorpresas bonitas, cuando te modifican el itinerario y detrás había una protección para ti… Nada es casualidad.

Seguro que, alguna vez, alguien te ha verbalizado: “Me acabas de decir lo que necesitaba escuchar” o “Me acabas de alegrar el día”. Tú has sido el instrumento del Universo, has sido el canal mediante el cual una persona recibe lo que necesita en ese momento, ya sea un mensaje de aliento, una sonrisa donde descansar o alegría para subir su ánimo. Ningún encuentro es casual.

Nuestros Guías nos van poniendo en el camino con otras almas para nutrirnos, ayudarnos a ver y a comprender lo que vivimos. Van a aparecer en nuestra vida almas más evolucionadas que la nuestra o almas que tienen algo que necesitamos para darnos ese empujón y nosotros apareceremos en la vida de otras almas a darles ese impulso. Y, lo cierto es que siempre los aprendizajes e intercambios son mutuos, porque siempre, siempre, siempre hay algo para la evolución de ambas partes.

Por eso, es tan importante que sepamos quiénes somos, que seamos conscientes, que nos conozcamos y prestemos atención a qué nos ponen a hacer en nuestra realidad física y con qué almas nos relacionamos. Podremos ver, con un análisis al respecto, que puede que se repitan patrones en las relaciones o que predomine un tipo de persona en los encuentros. Es probable que aparezcan personas que ahora mismo están atravesando momentos y aprendizajes que ya hemos transitado y, por eso, somos esa guía tan importante. De igual manera, cuando alguien nos hable de un aprendizaje que ha transitado, escuchemos bien, porque seguro que en esa conversación hay escondido un gran regalo para nosotros.

Muchas veces he aparecido en vidas de personas que me han dicho: “Tú eres la señal”. De igual manera, he reconocido perfectamente cuando mis Guías me hablan a través de alguien. A veces, luego la persona no se acuerda ni de lo que te ha dicho, y esa es la clara señal de que estaban canalizando, es decir, la información estaba pasando por ese canal en el que se convierte la persona y, al no ser algo del plano mental, no se acuerda de nada de lo que te ha dicho. Pero tú sí, que es lo importante y el propósito del encuentro.

Muchas veces pedimos señales al Universo, pero luego no estamos receptivos. En ocasiones, las tenemos en la cara y no las vemos. Todos somos instrumentos del Universo y del mundo sutil, que vamos a estar conectados por vibración, misión de vida, propósito… Hay que estar con los sentidos despiertos y en posición de recibir.

No hemos venido a otra cosa que a evolucionar e irnos de aquí. Y eso se consigue siendo conscientes, coherentes y pulcros. La vida en la Tierra es un videojuego y gana el que se libera de toda la programación y se va. Por ello, a tus Guías no les importa tu mente, ni tu poder, ni tu control, ni tus negocios, ni tu ego. Les importa tu valentía real de entregarte al camino del alma cada día, sin tener todas las respuestas, pero sabiendo que es lo que tienes que hacer. Les importa que actúes desde el corazón y el amor. A tus Guías les importa que trates con respeto y con la sensibilidad que se merece cada alma con la que te cruzas. Eso es hacer tu trabajo como alma.

Tu personaje termina en unos pocos años, pero tu alma tiene otro fin. Estar a la altura depende de ti.

Las almas siempre estamos trabajando.

Feliz aprendizaje.

«Dejar ir»

Seguro que muchas veces en la vida nos hemos visto en situaciones en las que no nos ha quedado más remedio que dejar ir. De hecho, es la única forma de salir adelante.

En numerosas ocasiones hemos visto partir de nuestra vida personas, oportunidades, proyectos, situaciones…, y no siempre hemos comprendido qué hay detrás. A veces, esto se da de manera progresiva, teniendo tiempo para procesar internamente, pero otras, no. Es duro quedarse con la incomprensión de no saber qué le ha ocurrido a la otra parte y de dónde viene ese cambio tan repentino.

Aquí tenemos mucho que analizar y es un tema muy interesante, ya que hay muchos supuestos a tener en cuenta. Demos un repaso por los más básicos e importantes y llenémonos de claridad.

Parto de la base de que somos personas coherentes y nos gestionamos, es decir, no estamos en el rol de víctima e irresponsabilidad en el que se encuentra, tristemente, la mayoría de la humanidad. Vivimos en un planeta intervenido y manipulado, solo un porcentaje muy pequeño es capaz de salir de esta programación. Por ello, hay tantos malentendidos y situaciones surrealistas con las que nos tenemos que ver las caras en el día a día.

Las más importantes a analizar serían:

Supuesto 1 – La situación o persona no forma parte de nuestro camino o solo tenemos que compartir un encuentro breve y puntual

Aquí el mensaje para nosotros es de protección, es decir, nos están haciendo un favor. No vemos como pueden ver todos los seres que nos asisten en el plano energético ni todo lo que hay alrededor de la persona o situación. Si nos va a dañar de alguna forma, nos lo quitan de enmedio. En este caso, sentiremos paz. Es una sensación de que todo está bien y nos quitamos un peso de encima. Va a ser mucho más fácil de gestionar, porque va a haber una comprensión interna de “esto no va conmigo”.

Lo mismo pasa cuando solo tenemos que compartir un encuentro muy breve. Sentiremos mucha paz en el cierre. Este encuentro sería como un catalizador de procesos. Lo normal es que sea algo brusco y que no nos esperábamos. También suele ser muy intenso. Aquí la comprensión interna es de “mi misión ha terminado”.

Supuesto 2 – Sí pertenece a nuestro camino y plan de alma, pero la otra parte no está para preparada

En este supuesto, somos su oportunidad de cambio y evolución. ¡Su oportunidad de cambio y evolución! Algo tan maravilloso como lo que significa ese gran regalo y, tan triste, como que se mueren de miedo y huyen. No es fácil tener delante a un alma pura, incorruptible. La mayoría de las personas prostituyen su alma de alguna forma y, cuando tienen delante esta energía, no saben ni qué hacer. No están a la altura y tampoco tienen la fuerza ni la valentía para aguantar el proceso.

Recordemos carácterísticas de una persona fuerte:

  • Las personas fuertes son aquellas que se enfrentan a sus miedos y los atraviesan, no las que salen corriendo.

  • Las personas fuertes son aquellas que buscan puntos de unión y oportunidades de mejora, no de separación.

  • Las personas fuertes son las que viven con el corazón en la mano, no con la mente.

  • Las personas fuertes son aquellas que se entregan, no las que están retenidas.

  • Las personas fuertes son aquellas que viven desde el alma, no desde su ego.

  • Las personas fuertes son responsables emocionalmente y hablan mirándose a los ojos, no se esconden detrás de excusas y frialdad, sin dar la cara.

  • Las personas fuertes son sensibles, muy sensibles, y ahí está su fuerza, no en la debilidad de una fachada ruda y agresiva, que pretende, sin éxito, tapar los traumas internos.

En este caso suele haber una estampida o una situación repentina que no entendemos y termina con todo. No sabemos qué ha pasado ni dónde está esa persona que un día conocimos, ya que la que se muestra es otra. Esa persona, por supuesto, ni siquiera se entiende a sí misma, mucho menos va a ser capaz de darnos una explicación. Por ello, se esconde y actúa con una total irresponsabilidad y desprecio ante nosotros.

Esto nos provoca mucho dolor, tristeza, enfado y hasta puede dañar nuestra autoestima si le teníamos mucho aprecio, pero también invito a que reflexionemos acerca de porqué le damos el poder a alguien externo. Todo nos sirve para crecer, porque nosotros sí estamos abiertos a ello y no nos queda otra que mirarnos.

Si ha decidido irse de esta manera fría, calculadora e irrespetuosa, es mejor desearle buen viaje. También, que recuerde que no se encuentra a la misma persona dos veces. Nos ha perdido. Hay que poner un punto y final cuando está en juego nuestra integridad. “C’est la vie”.

Tengamos en cuenta también que si empezamos a recibir un trato inadecuado por la otra parte, va a entrar nuestra protección energética del Supuesto 1 y va fuera de nuestra vida, nos sacan esa persona o situación, sin tener permiso para acercarse a nosotros.

Supuesto 3 – Interferencias

Las interferencias a nivel energético aparecen con frecuencia. Cuando somos una persona llena de Luz y posibilidades, no le gustamos a la oscuridad. Cuando aparecemos en la vida de personas para inspirarlas y promover su mejora, la oscuridad empieza a mover los hilos para el boicot y, lo más triste, es que en la mayoría de los casos, lo consigue. Y tenemos que dejar ir, tenemos que continuar nuestra vida y entender que no podemos obligar a nadie a evolucionar. Por supuesto, estamos aquí y hemos explicado incluso esta situación energética, pero las personas nos empiezan a ver como enemigos. Tenemos que irnos con dignidad, porque si no, la vamos a perder.

En muchas ocasiones se junta el supuesto anterior con este, es decir, las personas o situaciones sí que formaban parte de nuestro camino, pero no están preparadas y, además, están intervenidas. Eso es realmente doloroso: ver como las personas que un día estaban en nuestra vida, nos trataban con respeto y compartían camino con nosotros de una u otra forma, caen como moscas, intervenidas, camino al umbral.

Para ayudarnos en este duelo que atravesamos en cada uno de nuestros “dejar ir”, tenemos que apoyarnos en nuestras fortalezas y recordarnos quiénes somos. Sí, quiénes somos. Porque las almas puras, bellas y sensibles somos regalos del Universo, somos vida y pasión en movimiento, somos río que fluye y atraviesa cualquier obstáculo. Y esa es nuestra naturaleza: pureza, belleza, sensibilidad, vida, pasión, fluidez, fuerza y superación. Esa es la naturaleza del amor. Quien no sepa verlo y valorarlo, realmente tiene un problema: opera en y para el lado oscuro.

Recordemos también que existe la ley del retorno. Nuestro regalo: tener la conciencia tranquila y en paz. Dejemos al Universo hacer, ordenar, limpiar, quitar y poner.

Calma, seguro que salimos adelante después de cada pérdida, traición, calumnia… Las almas puras somos inquebrantables.

“Las almas nobles son como la madera del sándalo, perfuman hasta el hacha que las golpea”. Proverbio hindú.

Creceremos, seguiremos amando, haciendo el bien y confiando en que hay gente maravillosa con la que estamos a punto de encontrarnos.

Dejar ir… Dejar ir, para recibir.

Universo, ponnos en marcha y abre el siguiente capítulo en nuestra vida, un capítulo lleno de amor, verdad y armonía.

«La disidencia controlada en la espiritualidad»

En un mundo absolutamente manipulado y corrupto, sobre todo en los últimos años, podemos ver claramente cómo la “espiritualidad” se ha convertido en un negocio. Sin más. Sin más objetivo que acumular adeptos que buscan un salvador.

Se nos olvida la intención detrás de cada cosa, la intención que le ponemos a todo lo que hacemos e impregna con nuestro propio sello todo lo que emanamos. Por ello, las personas que lo tenemos como misión de vida, trabajamos desde otra posición interna y otro nivel de consciencia, evidentemente, muy superior.

Las personas que nos dedicamos a la espiritualidad y al crecimiento personal, lo hacemos porque es lo que se nos ha empujado a hacer desde otros planos. Superamos nuestros traumas constantemente, porque vivimos en coherencia y aplicamos todo lo que decimos. Nuestra vida es ejemplo de nuestro crecimiento y nuestra autenticidad. Y, también, somos seres humanos, por lo que nos vamos reajustando y mejorando constantemente.

Desde mis nueve años de experiencia como coach y veintitrés como dietista, acompañando personas, puedo afirmar que son muy pocas las que asumen la responsabilidad de su vida a nivel emocional. Abundan las que quieren una solución rápida y fácil, ir a que alguien “les haga algo” y listo.

Hay otras, que asumen la responsabilidad de su vida y siguen adelante caiga quien caiga, porque sí, mucha gente va a caer de tu vida como resultado de tu evolución, principalmente porque muchas de esas personas son parte del problema y obstaculizan tu evolución a través de su manipulación. Recuerda: quien sea tu referente debe querer que crezcas y debe alegrarse por ello.

Hablemos de gurús, de rituales, de activaciones y de personas que desde su posición de carencia interna y de irresponsabilidad, caen en sus redes. Toda la gente que quiere algo rápido tiene un gran abanico de posibilidades, sobre todo desde la plandemia, momento en el que todo el mundo de repente se convierte en terapeuta. Y está genial que haya muchas personas para acompañar a otras, pero deben estar bien cualificadas y ser aptas para ello.

Todo aquel que vaya a un grupo donde se está trabajando desde una posición interna que no es la correcta, está entregando su energía a algo que no le va a ayudar en absoluto. Cuando trabajamos con alguien, partimos de nuestra propia vibración y, por supuesto, de la de todo nuestro equipo del plano espiritual con el que trabajamos y nos acompaña (y sus respectivas herramientas), que hace que la nuestra propia se eleve muchísimo. También influye todo lo que usemos para armonizar el espacio donde estamos, como plantas, naturaleza, hierbas, minerales…

Nuestro equipo nos va activando y nos va realizando los ajustes necesarios, nos va preparando para nuestros siguientes pasos. Es un proceso que se hace con amor y cada alma es diferente. Necesitamos personas que nos acompañen desde el amor y nos sintamos seguros y especiales como el ser tan precioso que somos en esencia. Los cambios se dan de forma progresiva, aunque a veces haya cambios muy drásticos de un día para otro. Necesitamos conocernos en profundidad y conectar con nuestro proceso de alma y con nuestra misión de vida.

Tenemos que discernir muy bien cuando nos ponemos en manos de alguien, desde antes de elegir que sea esa persona.

Las modas actuales son desconectan de nuestro ser y prometen resultados para personas que ni siquiera tendrían la capacidad energética de soportarlas y les pueden abrir procesos demoledores.

La espiritualidad real es silenciosa, no hace ruido. Se siente en paz, no hay gritos, ni músicas electrónicas, ni luces de neón, ni espectáculos visuales de los procesos privados de las personas. Es íntima y respetuosa. No necesita alardes, porque ES.

Encuentra tu centro y conecta con tu SER.

Tu Alma te guía.

«La normalización de la mentira»

Tristemente, vivimos en un mundo en el que lo “normal” es mentir. Las personas mienten, en ocasiones, compulsivamente, evitando a toda costa asumir su responsabilidad emocional y las consecuencias con otros. Un mundo corrupto, insano y sin valores, en el que se pretende quedar bien con lo externo para sentirse parte, pero se traiciona lo interno, lo real y la propia esencia.

Es difícil encontrar a alguien a quien mirar a los ojos y sentirte en casa, porque la mayoría de las personas ni siquiera se respetan a sí mismas. ¿Cómo van a irradiar verdad en la mirada? Las mentiras en todo su rango, incluso las “mentirijillas piadosas”, como se suelen llamar, son la muerte lenta del alma.

Estamos generando una energía a nuestro alrededor constantemente, procedente de nuestros pensamientos, emociones y sentimientos, que se va quedando en nuestro campo energético y ello produce retroalimentación. Si emanamos una vibración inarmónica nuestro campo, progresivamente, acumula ese patrón vibratorio, lo que nos repercute negativamente, ya que estaremos, cada vez más, en un ambiente inarmónico, gestionando con suma dificultad nuestra mente. Por tanto, en una vida en la que se normaliza mentir, nada armónico puede haber como resultado.

Y la pregunta es: ¿Por qué mentimos? ¿A qué se le tiene miedo? ¿A vivir al margen de quedar bien? ¿A que la gente no te acepte o no encajes en un lugar determinado? Lamentablemente, este tipo de miedos hacen que nos perdamos en una corriente infinita de negatividad, que, además, retroalimentamos sin ser conscientes, lo que hace que nos sintamos peor.

Tenemos miedo de hablar, de decir la verdad, de quedar mal con los demás, de estar solos, de que nos señalen con el dedo… Esto hace que se resuene con personas que no nos aportan, que no nos valoran y que solo ocupan un lugar, un lugar que solo muestra atrozmente el propio vacío interior.

Cuando salimos a la calle, tenemos que relacionarnos con personas desequilibradas todo el tiempo y, a veces, para las que sí hacemos nuestro trabajo interno y cultivamos nuestro crecimiento, resulta totalmente agotador. Tu vas a tu aire, pero siempre aparece alguien con un desaire, una mala mirada o un mal gesto. Entonces, sabemos perfectamente que eso no es correcto, que eso no está bien, pero, en ocasiones, no decimos nada. Y aquí empiezan los “no se habrá dado cuenta”, “tendrá un mal día” o “no pasa nada”. Es justo en este preciso instante cuando nos traicionamos. Sabemos que nos están tratando mal y seguimos, excusamos, sentimos culpa por querer respetarnos y buscamos cualquier justificación absurda para autoconvencernos de que no tenemos razón. Por supuesto, la tienen los demás.

La primera mentira que hay que erradicar, es la mentira a nosotros mismos. Sabemos cuando nos tratan mal o cuando algo no están bien. Tenemos que hacernos caso. Tenemos que hacernos caso siempre.

Es normal que tengamos dudas, ya que hay una parte nuestra, nuestro ego, lleno de creencias limitantes, además de interferencias externas a nivel energético que nos pueden cambiar el estado. Por ello, tenemos que ser fuertes en nuestra postura y, sobre todo, observar nuestro cuerpo: si algo nos tensa el cuerpo, no está bien. Si nuestro cuerpo no está relajado con la situación que vivimos o con la decisión que estamos tomando, necesitamos ponerle atención a ese tema para resolverlo de la manera correcta.

Cuando nos decimos la verdad, decimos la verdad. Cuando nos tratamos bien, tratamos bien. Cuando estamos en armonía y presencia, todo es más fácil. Podemos reflexionar y percibir de manera más consciente todas las sensaciones que experimentamos y los estímulos que recibimos. Solo necesitamos atención, silencio y observación. Atendamos al cuerpo y hagámonos caso.

Otro punto fuerte en este tema es la garganta. Aquí tenemos un centro energético que no va a estar en equilibrio si no hablamos y no nos expresamos desde nuestra verdad interior. Necesitamos expresarnos y normalizar no llevarnos bien con todo el mundo ni estar a gusto con todo el mundo. Tenemos el derecho de elegir nuestras compañías y nuestra vida, sabiendo que hay un precio que vamos a pagar, como la persecución, calumnias, envidias y todo tipo de emanaciones energéticas afines al lado inarmónico.

Si queremos hacer algo: hagámoslo. Si no queremos: digamos que no queremos. Solo emanando verdad podemos atraer verdad.

Empecemos a hablar y a vivir desde nuestra verdad interior. En tus últimos días solo te importará lo coherente que has sido.

«Almas que Brillan como la Luz del Sol»

Existen almas tan bonitas como la luz del sol. Ellas brillan, se ilusionan, aman, son felices y se cuidan para expandir su luz, porque han entendido que esa es la clave de su propósito. No hay nada más fácil (y difícil) que Ser. Eso implica permitir la destrucción de quien creías que eras una y otra vez, para que, de esa forma, resurja como el Ave Fénix tu nueva versión actualizada con tus nuevos códigos de luz e información.

¡Qué almas tan valientes! Son ejemplo de vida y de superación. Son faros para otras almas que buscan su camino y anhelan comprensión. Son Maestras y aprendices al mismo tiempo, porque nunca olvidan que su evolución es constante y esta encarnación en la Tierra significa el tránsito de su Maestría interior.

Dedico estas palabras a todas ellas, en lo que está implícito dedicármelo a mí misma, para honrar nuestro camino y llenarlo de ánimos y fuerza, porque sí, estamos sometidas a envidias y mal por parte de más personas de las que nos gustaría.

Somos almas sensibles y, a la vez, extremadamente inquebrantables, y contamos con una gran protección del plano espiritual. Nosotras no deseamos mal a nadie, no es nuestra labor, para eso está la Ley del retorno y las jerarquías correspondientes.

Es importante que sigamos nuestro camino, recordando quiénes somos, para no perdernos en la negatividad que generan otros, proveniente del propio conflicto interno, carencias e infelicidad.

Las almas que brillamos como la luz del sol estamos centradas en nuestro proceso y evolución, siendo ejemplo para los demás. Inspiramos a otras personas que no saben cómo transitar su proceso o, sencillamente, no comprenden lo que viven ni su repercusión ni envergadura.

Generalmente, hemos vivido y/o, vivimos, procesos muy duros que pueden tumbar a cualquiera, pero la diferencia, es que siempre nos vamos a levantar. Podemos caer, una y otra vez, pero nos vamos a levantar y vamos a encontrar la forma de salir adelante, porque somos resolutivas y constructivas.

Nosotras no generamos conflictos, por el contrario, los solucionamos. Nos dedicamos a resolver los problemas que crean otros y, también, a limpiarnos su negatividad, porque no nos pertenece. Parece que a veces esto no tiene sentido, porque en nuestra mente no existe esa forma tan retorcida de vivir, pero tristemente así es este planeta, en el que tenemos que convivir con personas y seres muy desagradables, los cuales no quieren evolucionar y deciden hacer el mal.

Cuando somos quienes somos, nos dejamos ver. Y eso es lo que tenemos que hacer. Aunque muchas veces podamos querer tirar la toalla, es importante que siempre recordemos nuestra esencia, porque eso es lo real. Eso es lo que otras almas que brillan como la luz del sol, van a reconocer. Y, hoy en día, con tanta “espiritualidad prefabricada”, no hay nada más importante que discernir, para salir de las estafas y pérdidas de tiempo.

Comparte tu vida con las personas que te sumen y haz cosas que llenen tu corazón. Esa es la gasolina de tu espíritu y lo que hace que te brillen los ojos, lo que hace que tu luz esté presente.

En este comienzo de año 2026, lleno de buenos propósitos, el mío es centrarme en la gente que sí quiere, que sí apuesta, que sí se atreve, que sí hace el bien.

A todos los demás: a Dios.

Solo quiero en mi vida Almas que Brillen como la Luz del Sol.

Gracias Infinitas.

Amor, Paz y que Brille Eternamente la Belleza de Nuestra Esencia.

«¿Cómo se acompaña a las personas en su proceso?»

Hoy en día todo el mundo es terapeuta y ofrece soluciones fáciles, además de aventurarse a acompañar a las personas de cualquier manera y sin el bagaje necesario. Todo esto da lugar a un cúmulo de situaciones que, probablemente, provoque en las personas un estado que nada tiene que ver con su objetivo, o puedan verse dando vueltas que no llevan a ningún lugar productivo.

Hay muchos “terapeutas” que no tienen ni el recorrido ni los valores necesarios para tocar almas, porque eso es lo que se hace cuando acompañas a los demás: tocar almas. He podido presenciar como se emiten juicios y se compara a las personas, lo que no hace más que dejar muy claro las carencias propias. Una falta de autoestima, una necesidad de aprobación y una evidente falta de consciencia son características de estos intentos de terapeuta.

Para acompañar a alguien necesitas estar en pleno compromiso con tu propio proceso personal y ser activamente ejemplo de superación e inspiración. Además, necesitas saber, que verás todas las caras de las personas a las que acompañas, sabiendo alentar y, también, poner límites cuando sea necesario. A veces, tenemos el caso de quien muerde la mano que le da de comer y de quien nos copia descaradamente y accede a nuestros conocimientos y herramientas para aventurarse con ellos, cómo no, a ser terapeuta.

A veces, podemos encontrarnos con el caso de algún terapeuta que nos cuenta su vida por capítulos, se va por los cerros de Úbeda o nos dice lo que tenemos que hacer como una verdad absoluta, lo que debe encender nuestras alarmas. Por supuesto que en una sesión se pueden contar experiencias personales, porque, además, siempre compartimos aprendizajes y, ponerlos en común, normaliza mucho y ayuda, pero, una cosa es contar una experiencia personal que sirve como apoyo y ayuda y otra es acaparar la atención y el tiempo de una sesión en la que no eres protagonista.

Estamos en el planeta Tierra, por lo que, todo lo anterior, desgraciadamente, es normal. Pero, una vez más, podemos marcar la diferencia, porque aunque somos un porcentaje pequeño los que no formamos parte de esta espiritualidad prefabricada, tenemos mucho poder. Tenemos cualidades únicas y estilo propio. Ese es nuestro mayor valor: ser reales y responsables. Nadie nos puede copiar, eso solo es una ilusión.

Nuestro trabajo consiste en conectar a las personas con su esencia, con su verdadero poder y determinación, con su alegría y su chispa interior. Lo demás, viene solo. Somos un espejo, que va a reflejar en el espacio que se crea de respeto y seguridad, lo que la persona emite, por lo tanto, nuestra posición es la neutralidad. Eso a veces se puede tomar como dureza, pero, una vez más, quien así lo siente, debe saber que eso que experimenta lo está generando en su interior y necesita ser visto, reconocido y gestionado. De lo contrario, prevalecerá la irresponsabilidad con su proceso y toda una gama de miedos, siendo muchos inconscientes y pudiendo provocar una huida.

Debemos crear relaciones interdependientes y, por supuesto, el respeto debe ser la base. La humildad, apertura y compromiso también son compañeros imprescindibles. Un verdadero maestro te va a abrir más la puerta cuando sea necesario y, si en algún momento te la tiene que cerrar, no le va a temblar el pulso.

Cuando te pongas en manos de alguien, debe ser quien represente lo que quieres en tu vida, teniendo esas cualidades que te encantaría incorporar en ti, pero, es importante que la persona las posea verdaderamente y no sea un papel que se ha creado para impresionarte o para vender, que, tristemente, este es otro tema. Comprueba, en la medida de lo posible que quien tienes enfrente es real. Aprendamos a mirar a los ojos, recordemos nuestra verdad interior y lo que sentimos.

En un análisis general, son muy pocas las personas que viven conscientemente comprometidas con su evolución interior y se dedican el tiempo y energía que se necesita para crear un espacio de silencio y escuchar interior. Si formas parte de ellas, seguiremos generando el cambio en nuestro interior y entorno.

Que tu camino sea fructífero y encuentres a aquellas almas que te nutran y enriquezcan tu camino.

Adelante. Feliz estancia.

«¿Cuántas personas nos dejamos por el camino?»

La vida es un camino incierto en el que hay que transitar en soledad gran parte del recorrido. Y, esa soledad, a la que tanta gente le tiene miedo, es la puerta a la alianza con nuestra propia esencia, algo necesario e imprescindible. Por ello, lejos de ser algo negativo, es motivo de alegría, reconocimiento, plenitud y libertad. Además, no significa, estrictamente, la ausencia de personas alrededor, pero nuestro camino, es cosa nuestra.

Hay muchos mecanismos, en este planeta, ideados para llevarnos a caer en la culpa si no albergamos a todo el mundo en nuestra vida y, también, para hacernos creer que somos malos. Se acepta como normal cargar con responsabilidades ajenas, asumir procesos que no nos corresponden e ir de salvadores. Pues bien, todo eso tiene que ver con el ego, por no mencionar, que también hay que hacerlo, aunque mucha gente aún no esté preparada para integrarlo, todos los cuadros energéticos ideados para intervenir el camino de cada alma y mantenerla en un estado de control y sumisión.

Cuando vamos evolucionando, vamos siendo cada vez más libres y eso implica asumir la responsabilidad de nuestra vida y, también, permitir que los demás vivan su proceso. No nos corresponde hacernos cargo de responsabilidades ajenas. Esto lo he transmitido muchas veces debido a su importancia, pero siempre viene bien un recordatorio.

Evidentemente, cuando vamos creciendo interiormente y nos gestionamos, nuestra vibración va cambiando, nuestra vida va cambiando y cada vez somos más felices, que para mí, sin ninguna duda, la felicidad es estar en paz, en la paz del espíritu.

Desde esa perspectiva, de manera totalmente natural, vamos a provocar que muchas personas se alejen de nosotros, otras nos van a tener envidia, otras nos van a criticar porque somos diferentes…, y un sinfín de supuestos del estilo. Tenemos que gestionar todos los sentimientos que eso va a provocar en nuestro interior para no vernos afectados por la culpa e incluso creer que estamos haciendo algo mal. Importante: lo estamos haciendo perfecto. Salir de lo establecido es sinónimo de ir en la dirección correcta.

Todo esto nos duele, porque no entendemos que se generen estos sentimientos y conflictos hacia nosotros, cuando se supone que estamos haciendo lo correcto. Pues bien, estamos haciendo lo correcto y, precisamente, por ello, se mueven estos escenarios en nuestras vidas, para que dudemos y nos mantengamos sin hacer ruido, potencialmente manipulables y creyendo que somos insignificantes. Ahora, una sola alma brillando, tiene un impacto mucho más grande del que creemos. Y aquí está nuestro mayor aprendizaje. Brillar pese a todo, creer en nosotros pese a todo y seguir pese a todo.

También, voy a comentar, que solo las personas que nos manipulaban de una u otra forma, son las que van a estar incómodas con nuestro crecimiento. Por supuesto, nuestro crecimiento va a traer cambios, pero esos cambios son los necesarios para alinearnos con nuestra versión más consciente. Cada vez más consciente.

Esos cambios conllevan experimentación y necesitamos pasar por todas las polaridades, transitando todas nuestras partes, para, finalmente, posicionarnos en nuestro equilibrio interior y, cada vez más, en la neutralidad. Esta neutralidad no es entendida muchas veces y se nos puede tachar de fríos, duros e, incluso, implacables, pero no, esa neutralidad te hace sentir y, saber, cuando algo es correcto y cuando no, cuando te estás vendiendo, por ejemplo, para caer bien a los demás o ser aceptado y cuando estás actuando con integridad aceptando el precio de caer mal. Y, es que, no hemos venido a caerle bien a nadie, hemos venido a desarrollar nuestro potencial y a llevar a cabo nuestra labor como almas, que no es caer y adaptarse a una manera de vivir que pretende mantener a nuestra alma encarcelada.

Muchas veces se me ha presentado el debate con gente de que el mayor crecimiento es en comunidad. No me gustan los debates, pero me he visto envuelta en esta situación a menudo. Entiendo perfectamente ahora, que el objetivo de ello es aportar mi opinión al respecto y mover procesos. Mi experiencia y mi certeza interior me dicen que no: el mayor crecimiento es en soledad. Así lo he transmitido siempre y lo sigo haciendo. Solo las almas que hemos vivido y superado procesos fuertes en soledad sabemos esto. Hay mucha gente por ahí con el discurso de la comunidad, que no ha metido ni un pie en el fango de sus miedos, programaciones e incoherencias.

Es importante diferenciar la verdad en las personas. Conozco mucha gente que me dice que lleva años en grupos de crecimiento interior y todavía no tiene el valor de hacer una sola sesión personal y mirarse a los ojos de frente. Se agarran como un clavo ardiendo a la “comunidad” y no se atreven a dar un paso en solitario. Lo siento, no me vale. Veo manipulación, dogmas, miedo y dependencia. Si tu vida sigue igual y no asumes tu autoridad como ser humano, algo falla en esa comunidad.

Por supuesto que es maravilloso tener personas que nos apoyen y en las que apoyarnos, pero, he de decir que hay muy pocas personas que están en un nivel evolutivo capaz de aportarnos a las almas que llevamos un cierto recorrido real de evolución. En la mayoría de los grupos se “marean” los problemas y se cae en la energía de compadecerse los unos de los otros. Llegas tú, un ser consciente, aportas una solución y la gente se echa las manos a la cabeza. Resumen: no quieren evolucionar y, eso, para mí, es disidencia controlada, es decir, se mantiene a gente esclava en grupos en los que nadie aporta soluciones claras y se tiene entretenidas a las personas. Hay grupos, también, en los que quien dirige solo tiene el objetivo de llenar su ego y sentirse importante, por eso no quiere que los demás evolucionen. Más de lo mismo.

En cursos y formaciones exactamente igual. He dejado atrás a muchísima gente con la que he compartido cursos, porque, realmente, no hacen nada. Van a obtener diplomas y poco más. Tú llevas todo a la práctica, creces y el único resultado posible es la separación. Hay que aprender a decir adiós y saber que es algo totalmente natural.

En todas estas situaciones tenemos que gestionar también la tristeza, que es una emoción básica que aparece en cualquier cambio. Echamos de menos a las personas que hemos conocido, porque las apreciábamos, nos encantaría compartir y que evolucionaran, pero no siempre es así.

Una persona que asume su camino de vida desde el amor y la verdad va a tener muy presente a su equipo espiritual y, ese sí que nos acompaña pero bien para que aprendamos y evolucionemos. Ese sí que es un verdadero equipazo. Ellos nos ponen en contacto con personas que nos aportan de verdad, que nos hacen crecer y que nos acompañan desde la verdadera maestría interior. Eso sí es un regalo en nuestra vida y, para ello, tenemos que dejar atrás todo lo que represente estancamiento. Hay que saber discernir.

Y, por supuesto, la puerta está abierta para quien venga de corazón. Para todas aquellas personas que se han quedado por el camino y aparezcan de nuevo, porque hayan realizado su cambio, aquí estamos. Porque la mejor noticia es que las almas evolucionen y sean felices.

Las relaciones conscientes son desde el respeto y el crecimiento, con almas que nos impulsen a ser mejores y a contemplar posibilidades que antes no concebíamos. Eso es crecer y acompañarse desde la verdadera maestría interior.

Nos dejamos a muchas personas por el camino, pero vibrando en la verdad de nuestra esencia, van a aparecer almas maravillosas con las que nos sentimos en casa y, sencillamente, “somos”. El lenguaje del corazón es fácil de reconocer cuando estamos en la posición interior indicada.

Para todas las almas que estamos haciendo lo correcto: nuestro camino es inspirar.

Cuando somos reales, nuestra esencia brilla mucho más allá de lo que nos imaginamos.