Categoría: Elena comunicación
«Cuídate con Elena» 5/6/2026
«Las almas siempre estamos trabajando»
Los seres humanos pensamos que trabajamos cuando nos desenvolvemos en nuestra área profesional, cumplimos un horario o recibimos una retribución económica, pero lo cierto es que siempre estamos trabajando.
Por supuesto, para llegar a esta comprensión, necesitamos ser personas conscientes, estar en el camino de nuestra propia sanación y evolución personal.
¿Cómo pones tu misión de vida en pausa? Es imposible. Siempre estamos relacionándonos con todo lo que nos rodea, sometidos a movimientos e intercambios energéticos que provocan cambios en nuestro interior constantemente. Algunos de estos movimientos nos nutren, otros nos drenan y es nuestra labor surfear las olas.
Cada mañana, cuando nos levantamos de la cama, vamos a hacer mucho más de lo que creemos. Vamos a tener conversaciones, vamos a tomar decisiones constantemente y vamos a elegir una actitud para todo ello.
Si nuestra conciencia no está muy desarrollada, puede que nos limitemos a ir dando bandazos por nuestra vida sin prestar atención a todo lo que se mueve detrás del telón, pero si lo está, tenemos el maravilloso regalo de percibir cada día la magia fluyendo continuamente.
Cuando crees que llegas tarde a un sitio y de repente te encuentras con una persona por ese retraso y tienes una conversación especial, cuando la vida te cambia los planes y aparecen sorpresas bonitas, cuando te modifican el itinerario y detrás había una protección para ti… Nada es casualidad.
Seguro que, alguna vez, alguien te ha verbalizado: “Me acabas de decir lo que necesitaba escuchar” o “Me acabas de alegrar el día”. Tú has sido el instrumento del Universo, has sido el canal mediante el cual una persona recibe lo que necesita en ese momento, ya sea un mensaje de aliento, una sonrisa donde descansar o alegría para subir su ánimo. Ningún encuentro es casual.
Nuestros Guías nos van poniendo en el camino con otras almas para nutrirnos, ayudarnos a ver y a comprender lo que vivimos. Van a aparecer en nuestra vida almas más evolucionadas que la nuestra o almas que tienen algo que necesitamos para darnos ese empujón y nosotros apareceremos en la vida de otras almas a darles ese impulso. Y, lo cierto es que siempre los aprendizajes e intercambios son mutuos, porque siempre, siempre, siempre hay algo para la evolución de ambas partes.
Por eso, es tan importante que sepamos quiénes somos, que seamos conscientes, que nos conozcamos y prestemos atención a qué nos ponen a hacer en nuestra realidad física y con qué almas nos relacionamos. Podremos ver, con un análisis al respecto, que puede que se repitan patrones en las relaciones o que predomine un tipo de persona en los encuentros. Es probable que aparezcan personas que ahora mismo están atravesando momentos y aprendizajes que ya hemos transitado y, por eso, somos esa guía tan importante. De igual manera, cuando alguien nos hable de un aprendizaje que ha transitado, escuchemos bien, porque seguro que en esa conversación hay escondido un gran regalo para nosotros.
Muchas veces he aparecido en vidas de personas que me han dicho: “Tú eres la señal”. De igual manera, he reconocido perfectamente cuando mis Guías me hablan a través de alguien. A veces, luego la persona no se acuerda ni de lo que te ha dicho, y esa es la clara señal de que estaban canalizando, es decir, la información estaba pasando por ese canal en el que se convierte la persona y, al no ser algo del plano mental, no se acuerda de nada de lo que te ha dicho. Pero tú sí, que es lo importante y el propósito del encuentro.
Muchas veces pedimos señales al Universo, pero luego no estamos receptivos. En ocasiones, las tenemos en la cara y no las vemos. Todos somos instrumentos del Universo y del mundo sutil, que vamos a estar conectados por vibración, misión de vida, propósito… Hay que estar con los sentidos despiertos y en posición de recibir.
No hemos venido a otra cosa que a evolucionar e irnos de aquí. Y eso se consigue siendo conscientes, coherentes y pulcros. La vida en la Tierra es un videojuego y gana el que se libera de toda la programación y se va. Por ello, a tus Guías no les importa tu mente, ni tu poder, ni tu control, ni tus negocios, ni tu ego. Les importa tu valentía real de entregarte al camino del alma cada día, sin tener todas las respuestas, pero sabiendo que es lo que tienes que hacer. Les importa que actúes desde el corazón y el amor. A tus Guías les importa que trates con respeto y con la sensibilidad que se merece cada alma con la que te cruzas. Eso es hacer tu trabajo como alma.
Tu personaje termina en unos pocos años, pero tu alma tiene otro fin. Estar a la altura depende de ti.
Las almas siempre estamos trabajando.
Feliz aprendizaje.
«Cuídate con Elena» 22/5/2026
«Dejar ir»
Seguro que muchas veces en la vida nos hemos visto en situaciones en las que no nos ha quedado más remedio que dejar ir. De hecho, es la única forma de salir adelante.
En numerosas ocasiones hemos visto partir de nuestra vida personas, oportunidades, proyectos, situaciones…, y no siempre hemos comprendido qué hay detrás. A veces, esto se da de manera progresiva, teniendo tiempo para procesar internamente, pero otras, no. Es duro quedarse con la incomprensión de no saber qué le ha ocurrido a la otra parte y de dónde viene ese cambio tan repentino.
Aquí tenemos mucho que analizar y es un tema muy interesante, ya que hay muchos supuestos a tener en cuenta. Demos un repaso por los más básicos e importantes y llenémonos de claridad.
Parto de la base de que somos personas coherentes y nos gestionamos, es decir, no estamos en el rol de víctima e irresponsabilidad en el que se encuentra, tristemente, la mayoría de la humanidad. Vivimos en un planeta intervenido y manipulado, solo un porcentaje muy pequeño es capaz de salir de esta programación. Por ello, hay tantos malentendidos y situaciones surrealistas con las que nos tenemos que ver las caras en el día a día.
Las más importantes a analizar serían:
Supuesto 1 – La situación o persona no forma parte de nuestro camino o solo tenemos que compartir un encuentro breve y puntual
Aquí el mensaje para nosotros es de protección, es decir, nos están haciendo un favor. No vemos como pueden ver todos los seres que nos asisten en el plano energético ni todo lo que hay alrededor de la persona o situación. Si nos va a dañar de alguna forma, nos lo quitan de enmedio. En este caso, sentiremos paz. Es una sensación de que todo está bien y nos quitamos un peso de encima. Va a ser mucho más fácil de gestionar, porque va a haber una comprensión interna de “esto no va conmigo”.
Lo mismo pasa cuando solo tenemos que compartir un encuentro muy breve. Sentiremos mucha paz en el cierre. Este encuentro sería como un catalizador de procesos. Lo normal es que sea algo brusco y que no nos esperábamos. También suele ser muy intenso. Aquí la comprensión interna es de “mi misión ha terminado”.
Supuesto 2 – Sí pertenece a nuestro camino y plan de alma, pero la otra parte no está para preparada
En este supuesto, somos su oportunidad de cambio y evolución. ¡Su oportunidad de cambio y evolución! Algo tan maravilloso como lo que significa ese gran regalo y, tan triste, como que se mueren de miedo y huyen. No es fácil tener delante a un alma pura, incorruptible. La mayoría de las personas prostituyen su alma de alguna forma y, cuando tienen delante esta energía, no saben ni qué hacer. No están a la altura y tampoco tienen la fuerza ni la valentía para aguantar el proceso.
Recordemos carácterísticas de una persona fuerte:
Las personas fuertes son aquellas que se enfrentan a sus miedos y los atraviesan, no las que salen corriendo.
Las personas fuertes son aquellas que buscan puntos de unión y oportunidades de mejora, no de separación.
Las personas fuertes son las que viven con el corazón en la mano, no con la mente.
Las personas fuertes son aquellas que se entregan, no las que están retenidas.
Las personas fuertes son aquellas que viven desde el alma, no desde su ego.
Las personas fuertes son responsables emocionalmente y hablan mirándose a los ojos, no se esconden detrás de excusas y frialdad, sin dar la cara.
Las personas fuertes son sensibles, muy sensibles, y ahí está su fuerza, no en la debilidad de una fachada ruda y agresiva, que pretende, sin éxito, tapar los traumas internos.
En este caso suele haber una estampida o una situación repentina que no entendemos y termina con todo. No sabemos qué ha pasado ni dónde está esa persona que un día conocimos, ya que la que se muestra es otra. Esa persona, por supuesto, ni siquiera se entiende a sí misma, mucho menos va a ser capaz de darnos una explicación. Por ello, se esconde y actúa con una total irresponsabilidad y desprecio ante nosotros.
Esto nos provoca mucho dolor, tristeza, enfado y hasta puede dañar nuestra autoestima si le teníamos mucho aprecio, pero también invito a que reflexionemos acerca de porqué le damos el poder a alguien externo. Todo nos sirve para crecer, porque nosotros sí estamos abiertos a ello y no nos queda otra que mirarnos.
Si ha decidido irse de esta manera fría, calculadora e irrespetuosa, es mejor desearle buen viaje. También, que recuerde que no se encuentra a la misma persona dos veces. Nos ha perdido. Hay que poner un punto y final cuando está en juego nuestra integridad. “C’est la vie”.
Tengamos en cuenta también que si empezamos a recibir un trato inadecuado por la otra parte, va a entrar nuestra protección energética del Supuesto 1 y va fuera de nuestra vida, nos sacan esa persona o situación, sin tener permiso para acercarse a nosotros.
Supuesto 3 – Interferencias
Las interferencias a nivel energético aparecen con frecuencia. Cuando somos una persona llena de Luz y posibilidades, no le gustamos a la oscuridad. Cuando aparecemos en la vida de personas para inspirarlas y promover su mejora, la oscuridad empieza a mover los hilos para el boicot y, lo más triste, es que en la mayoría de los casos, lo consigue. Y tenemos que dejar ir, tenemos que continuar nuestra vida y entender que no podemos obligar a nadie a evolucionar. Por supuesto, estamos aquí y hemos explicado incluso esta situación energética, pero las personas nos empiezan a ver como enemigos. Tenemos que irnos con dignidad, porque si no, la vamos a perder.
En muchas ocasiones se junta el supuesto anterior con este, es decir, las personas o situaciones sí que formaban parte de nuestro camino, pero no están preparadas y, además, están intervenidas. Eso es realmente doloroso: ver como las personas que un día estaban en nuestra vida, nos trataban con respeto y compartían camino con nosotros de una u otra forma, caen como moscas, intervenidas, camino al umbral.
Para ayudarnos en este duelo que atravesamos en cada uno de nuestros “dejar ir”, tenemos que apoyarnos en nuestras fortalezas y recordarnos quiénes somos. Sí, quiénes somos. Porque las almas puras, bellas y sensibles somos regalos del Universo, somos vida y pasión en movimiento, somos río que fluye y atraviesa cualquier obstáculo. Y esa es nuestra naturaleza: pureza, belleza, sensibilidad, vida, pasión, fluidez, fuerza y superación. Esa es la naturaleza del amor. Quien no sepa verlo y valorarlo, realmente tiene un problema: opera en y para el lado oscuro.
Recordemos también que existe la ley del retorno. Nuestro regalo: tener la conciencia tranquila y en paz. Dejemos al Universo hacer, ordenar, limpiar, quitar y poner.
Calma, seguro que salimos adelante después de cada pérdida, traición, calumnia… Las almas puras somos inquebrantables.
“Las almas nobles son como la madera del sándalo, perfuman hasta el hacha que las golpea”. Proverbio hindú.
Creceremos, seguiremos amando, haciendo el bien y confiando en que hay gente maravillosa con la que estamos a punto de encontrarnos.
Dejar ir… Dejar ir, para recibir.
Universo, ponnos en marcha y abre el siguiente capítulo en nuestra vida, un capítulo lleno de amor, verdad y armonía.
«Cuídate con Elena» 8/5/2026
«Cuídate con Elena» 17/4/2026
«Cuídate con Elena» 6/3/2026
«La disidencia controlada en la espiritualidad»
En un mundo absolutamente manipulado y corrupto, sobre todo en los últimos años, podemos ver claramente cómo la “espiritualidad” se ha convertido en un negocio. Sin más. Sin más objetivo que acumular adeptos que buscan un salvador.
Se nos olvida la intención detrás de cada cosa, la intención que le ponemos a todo lo que hacemos e impregna con nuestro propio sello todo lo que emanamos. Por ello, las personas que lo tenemos como misión de vida, trabajamos desde otra posición interna y otro nivel de consciencia, evidentemente, muy superior.
Las personas que nos dedicamos a la espiritualidad y al crecimiento personal, lo hacemos porque es lo que se nos ha empujado a hacer desde otros planos. Superamos nuestros traumas constantemente, porque vivimos en coherencia y aplicamos todo lo que decimos. Nuestra vida es ejemplo de nuestro crecimiento y nuestra autenticidad. Y, también, somos seres humanos, por lo que nos vamos reajustando y mejorando constantemente.
Desde mis nueve años de experiencia como coach y veintitrés como dietista, acompañando personas, puedo afirmar que son muy pocas las que asumen la responsabilidad de su vida a nivel emocional. Abundan las que quieren una solución rápida y fácil, ir a que alguien “les haga algo” y listo.
Hay otras, que asumen la responsabilidad de su vida y siguen adelante caiga quien caiga, porque sí, mucha gente va a caer de tu vida como resultado de tu evolución, principalmente porque muchas de esas personas son parte del problema y obstaculizan tu evolución a través de su manipulación. Recuerda: quien sea tu referente debe querer que crezcas y debe alegrarse por ello.
Hablemos de gurús, de rituales, de activaciones y de personas que desde su posición de carencia interna y de irresponsabilidad, caen en sus redes. Toda la gente que quiere algo rápido tiene un gran abanico de posibilidades, sobre todo desde la plandemia, momento en el que todo el mundo de repente se convierte en terapeuta. Y está genial que haya muchas personas para acompañar a otras, pero deben estar bien cualificadas y ser aptas para ello.
Todo aquel que vaya a un grupo donde se está trabajando desde una posición interna que no es la correcta, está entregando su energía a algo que no le va a ayudar en absoluto. Cuando trabajamos con alguien, partimos de nuestra propia vibración y, por supuesto, de la de todo nuestro equipo del plano espiritual con el que trabajamos y nos acompaña (y sus respectivas herramientas), que hace que la nuestra propia se eleve muchísimo. También influye todo lo que usemos para armonizar el espacio donde estamos, como plantas, naturaleza, hierbas, minerales…
Nuestro equipo nos va activando y nos va realizando los ajustes necesarios, nos va preparando para nuestros siguientes pasos. Es un proceso que se hace con amor y cada alma es diferente. Necesitamos personas que nos acompañen desde el amor y nos sintamos seguros y especiales como el ser tan precioso que somos en esencia. Los cambios se dan de forma progresiva, aunque a veces haya cambios muy drásticos de un día para otro. Necesitamos conocernos en profundidad y conectar con nuestro proceso de alma y con nuestra misión de vida.
Tenemos que discernir muy bien cuando nos ponemos en manos de alguien, desde antes de elegir que sea esa persona.
Las modas actuales son desconectan de nuestro ser y prometen resultados para personas que ni siquiera tendrían la capacidad energética de soportarlas y les pueden abrir procesos demoledores.
La espiritualidad real es silenciosa, no hace ruido. Se siente en paz, no hay gritos, ni músicas electrónicas, ni luces de neón, ni espectáculos visuales de los procesos privados de las personas. Es íntima y respetuosa. No necesita alardes, porque ES.
Encuentra tu centro y conecta con tu SER.
Tu Alma te guía.