En esta etapa que vivimos desde hace un par de meses, muchas formas de sentir, de pensar y de vivir se entrelazan, todas las de cada uno de nosotros. Mucha información, maneras de comunicar, medios, intereses… Y, ¿qué nos creemos? ¿Qué elegimos? ¿En qué punto de nuestra vida estamos y cómo la vivimos? ¿Cómo estamos viviendo esto?
Hemos podido elegir mil formas diferentes de hacerlo. Bajo mi punto de vista es importante estar abiertos a muchas posibilidades, ser capaces de nutrirnos de todo aquello que resuene con nosotros y sacar nuestras propias conclusiones y aprendizajes.
Hay algo común para todos y es la evolución, nuestra evolución como seres humanos, el punto desde el que podremos evolucionar como especie y como compañeros en esta experiencia. El inicio es dentro de cada uno de nosotros, solo desde el orden de nuestro mundo interior podremos proyectar y crear orden fuera. No nos engañemos más, no pretendamos ir fuera sin haber hecho nuestro trabajo interior, algo que es responsabilidad de cada uno de nosotros, cada uno de nuestros días, a cada momento. No te engañes y pienses que has llegado al tope y has terminado tu trabajo porque esta evolución es para toda la vida. Siendo honesto contigo y trabajando en ti estás dando el mayor ejemplo que te puedas imaginar, estás contribuyendo desde tu mundo con coherencia, creando ese cambio e invitando a cada persona que se cruce contigo a hacer el suyo, además de demostrar que es posible, que hay muchas formas de vivir y que somos nosotros los que elegimos la nuestra.
Aprendizajes, pensamientos, reflexiones, tiempo, descanso, posibilidades, oportunidades, nuevos planteamientos, ideas… Mucho y muy necesario en este tiempo.
Comparto contigo algunas reflexiones que quiero tener muy presentes y tengo todavía más claras:
Todos somos iguales. Da igual el traje que lleves puesto, tu trabajo, tu cargo o estatus social, lo que creas que eres, tu apariencia… Somos humanos, hermanos en este planeta.
Cuando las cosas nos tocan cerca nos afectan, si pasan lejos miramos para otro lado. Responsabilidad.
La naturaleza y los animales están muy bien sin nosotros. ¿Qué estamos haciendo?
Contaminamos a unos niveles extremos. ¿Qué nos pasa?
Lo que haces hacia fuera lo estás haciendo hacia ti. Presta atención.
Lo que tenemos dentro sale hacia fuera. ¿Qué está saliendo?
Lo mejor y lo peor de cada uno es lo que sale en situaciones críticas. Trabajarlo y elegirlo está en nuestra mano.
Nunca estamos solos, somos seres libres y completos. Si nos sentimos solos estamos muy desconectados de nosotros. Es importante trabajar en nuestro interior y reconectarnos con nuestra esencia.
Cada una de las relaciones que establecemos con el exterior es un reflejo de la relación que tenemos con nuestro interior. ¿Cómo son?
Nuestra salud está totalmente relacionada con nuestra alimentación, tanto la alimentación de nuestro cuerpo físico como la mental y espiritual. ¿Cómo te alimentas física, mental y espiritualmente?
El silencio es necesario. Cada vez que te vayas de ti, aprende a volver, aprende a ser consciente de los beneficios de la calma y el silencio y también a disociarte de los pensamientos que no te sumen. Conéctate al silencio, suele regalarnos las mejores respuestas. Regálate esos momentos.
La atención a nuestra respiración es fundamental. La respiración te conecta contigo, observa cómo es y respira profundamente para calmarla cada vez que lo necesites.
La meditación tiene mucho que aportarte. Te invito a incorporarla.
Muévete, baila, canta, ríe, practica deporte, haz yoga, conecta con la naturaleza, disfruta… ¡Vive! Siempre.
-Esta es tu vida. Haz lo que sientas y lo que quieras. Puede que no haya otra ocasión de hacer exactamente lo que quieras hacer ahora.
Sigue a tu interior, esta vida va de ti.
Siendo un adulto sano y libre dejarás de ser manipulable. Escucha tu propia voz.
Toma tus propias decisiones, saca tus propias conclusiones.
Nuestra evolución es constante, la vida es una gran escuela.
Fluye. Nada quiere hacerte daño, nos hacemos daño nosotros al resistirnos al cambio.
Entrégate a la vida. Todos los días nos regala momentos maravillosos.
Agradece. Todo pasa por alguna razón aunque en algunos momentos no seamos capaces de verlo.
Soy fiel a mi experiencia de vida y a mi sentir, considero que desde aquí es desde donde es posible un cambio a una escala mayor, desde cada uno de nosotros en nuestro mundo interior.
¿Seremos capaces de hacerlo?
Puede que en unas cuantas generaciones ese cambio global sea real, puede que unos niños que ni siquiera hoy han nacido, sean el legado resultante de lo que sembremos hoy unos adultos conscientes y sanos.