«Las almas siempre estamos trabajando»

Los seres humanos pensamos que trabajamos cuando nos desenvolvemos en nuestra área profesional, cumplimos un horario o recibimos una retribución económica, pero lo cierto es que siempre estamos trabajando.

Por supuesto, para llegar a esta comprensión, necesitamos ser personas conscientes, estar en el camino de nuestra propia sanación y evolución personal.

¿Cómo pones tu misión de vida en pausa? Es imposible. Siempre estamos relacionándonos con todo lo que nos rodea, sometidos a movimientos e intercambios energéticos que provocan cambios en nuestro interior constantemente. Algunos de estos movimientos nos nutren, otros nos drenan y es nuestra labor surfear las olas.

Cada mañana, cuando nos levantamos de la cama, vamos a hacer mucho más de lo que creemos. Vamos a tener conversaciones, vamos a tomar decisiones constantemente y vamos a elegir una actitud para todo ello.

Si nuestra conciencia no está muy desarrollada, puede que nos limitemos a ir dando bandazos por nuestra vida sin prestar atención a todo lo que se mueve detrás del telón, pero si lo está, tenemos el maravilloso regalo de percibir cada día la magia fluyendo continuamente.

Cuando crees que llegas tarde a un sitio y de repente te encuentras con una persona por ese retraso y tienes una conversación especial, cuando la vida te cambia los planes y aparecen sorpresas bonitas, cuando te modifican el itinerario y detrás había una protección para ti… Nada es casualidad.

Seguro que, alguna vez, alguien te ha verbalizado: “Me acabas de decir lo que necesitaba escuchar” o “Me acabas de alegrar el día”. Tú has sido el instrumento del Universo, has sido el canal mediante el cual una persona recibe lo que necesita en ese momento, ya sea un mensaje de aliento, una sonrisa donde descansar o alegría para subir su ánimo. Ningún encuentro es casual.

Nuestros Guías nos van poniendo en el camino con otras almas para nutrirnos, ayudarnos a ver y a comprender lo que vivimos. Van a aparecer en nuestra vida almas más evolucionadas que la nuestra o almas que tienen algo que necesitamos para darnos ese empujón y nosotros apareceremos en la vida de otras almas a darles ese impulso. Y, lo cierto es que siempre los aprendizajes e intercambios son mutuos, porque siempre, siempre, siempre hay algo para la evolución de ambas partes.

Por eso, es tan importante que sepamos quiénes somos, que seamos conscientes, que nos conozcamos y prestemos atención a qué nos ponen a hacer en nuestra realidad física y con qué almas nos relacionamos. Podremos ver, con un análisis al respecto, que puede que se repitan patrones en las relaciones o que predomine un tipo de persona en los encuentros. Es probable que aparezcan personas que ahora mismo están atravesando momentos y aprendizajes que ya hemos transitado y, por eso, somos esa guía tan importante. De igual manera, cuando alguien nos hable de un aprendizaje que ha transitado, escuchemos bien, porque seguro que en esa conversación hay escondido un gran regalo para nosotros.

Muchas veces he aparecido en vidas de personas que me han dicho: “Tú eres la señal”. De igual manera, he reconocido perfectamente cuando mis Guías me hablan a través de alguien. A veces, luego la persona no se acuerda ni de lo que te ha dicho, y esa es la clara señal de que estaban canalizando, es decir, la información estaba pasando por ese canal en el que se convierte la persona y, al no ser algo del plano mental, no se acuerda de nada de lo que te ha dicho. Pero tú sí, que es lo importante y el propósito del encuentro.

Muchas veces pedimos señales al Universo, pero luego no estamos receptivos. En ocasiones, las tenemos en la cara y no las vemos. Todos somos instrumentos del Universo y del mundo sutil, que vamos a estar conectados por vibración, misión de vida, propósito… Hay que estar con los sentidos despiertos y en posición de recibir.

No hemos venido a otra cosa que a evolucionar e irnos de aquí. Y eso se consigue siendo conscientes, coherentes y pulcros. La vida en la Tierra es un videojuego y gana el que se libera de toda la programación y se va. Por ello, a tus Guías no les importa tu mente, ni tu poder, ni tu control, ni tus negocios, ni tu ego. Les importa tu valentía real de entregarte al camino del alma cada día, sin tener todas las respuestas, pero sabiendo que es lo que tienes que hacer. Les importa que actúes desde el corazón y el amor. A tus Guías les importa que trates con respeto y con la sensibilidad que se merece cada alma con la que te cruzas. Eso es hacer tu trabajo como alma.

Tu personaje termina en unos pocos años, pero tu alma tiene otro fin. Estar a la altura depende de ti.

Las almas siempre estamos trabajando.

Feliz aprendizaje.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *