Gracias por el aire que respiro cada día, por los alimentos que como y el agua que bebo.
Gracias por el sol que me ilumina cada amanecer y por las estrellas que me cuidan cada noche.
Gracias por las vivencias de cada día. Me aportan los aprendizajes que necesito incorporar.
Gracias por todas las oportunidades, regalos y sorpresas que la vida me brinda cada día.
Gracias por todas las personas que se cruzan en mi camino, cada una con su papel particular.
Gracias por todas las personas que son Ángeles en mi camino y por las que están presentes sea de la manera que sea y me acompañan cada día.
Gracias por todos los desconocidos que me traen un mensaje especial del Universo.
Gracias por todas las personas que son familia. Hace tiempo que comprendí que la sangre no es un requisito para serlo ni te hace famila.
Gracias por todos los cambios.
Gracias por todas las puertas cerradas y por los Universos abiertos.
Gracias por todos los ciclos cerrados y por los mágicos nuevos comienzos.
Gracias por todo lo vivido hasta hoy.
Gracias por todo lo maravilloso que voy a vivir desde este momento en adelante.
Gracias por lo que en algún momento no comprendo y por todo lo que me saca de mi centro y mi equilibrio. Me enseña y me muestra mucho.
Gracias por todos los retos del camino.
Gracias por todo el impulso y la fuerza para saltar al vacío cuando no se ve qué hay más allá.
Gracias por mi guía interna.
Gracias por mi intuición. Me lleva a seguir las señales del camino.
Gracias por el acompañamiento, guía e inspiración del mundo sutil y por todo lo que está y no vemos con los ojos físicos.
Gracias por los milagros que se ven desde el corazón y con los ojos del alma.
Gracias por este viaje.
Gracias por absolutamente todo.